Media vida echando humo
Sí, ahora me estoy empezando a atrever a decirlo. He dejado de fumar. A pesar de llevar más de 5 semanas sin probar un pitillo, sigo sintiendo las mismas ganas de echarme un cigarrete de vez en cuando. Sobre todo por la noche, pasadas las 12 sale el demonio de Tasmania que llevo dentro y me meto en el frigorífico dándole una patada en la puerta como un GEO con la ley Corcuera.
Sinceramente me siento mejor, pero si no baja mi ansiedad, lo que ahorre en tabaco me lo voy a gastar en una faja-pantalón.
"Nosotras también dejamos de fumar y descubrimos que donde hay carne hay alegría"
