Ciberchati 2.0
Por favor, antes que nada, leed la noticia de donde la he recogido. El mundo sin parar de avanzar, y nosotros, los hombres, tan iguales. Siempre con lo mismo en la cabeza.
Este ingeniero de 33 años ha decidido fabricarse una compañera robótica. Según tuexperto.com, el autor aclara que no la ha creado como juguete sexual. No seré yo quien diga lo contrario. Sólo observad con qué carita mira a la muñeca y cómo le ha colocado la mano en la rodilla. 
En fin, un muchacho con recursos que ha sabido suplir lo que le niega la natura con sensores y silicona. Y silicona de la buena, ya que el chica le ha costado 18.000 euros. Si, quizás, hubiera sacado enseñanza del mundo del ladrillo, con ese dinero podría haber optado por el alquiler -de vez en cuando, de hora en hora- en lugar de por la propiedad. Pobre muñeca, lo debe estar pasando peor que un mueble de cocina en las pruebas de resistencia de Ikea.
Por último, mirad una de las fotos que acompaña el artículo de la muñeca del varón ayuno de cariño. A lo mejor soy yo quien tiene la mirada sucia, pero yo aquí huelo a feromona.

