El Ciudadano ha muerto, ¡Viva el Consumidor!
Acabo de terminar de leer un artículo que Javier Marías publicó en el País en noviembre. Habla de cómo han desaparecido las normas cívicas; estamos amparados por muchos derechos pero carentes de cualquier obligación. Marias relaciona este hecho con la imposibilidad de rebajar las cifras de la violencia de genero en una sociedad egocéntrica e incapaz de sentir empatía hacia el otro. Estoy totalmente de acuerdo con él.
Hemos dejado de ser ciudadanos, preocupados por mantener una sociedad en la cual nuestras libertades acaban donde empiezan los derechos del otro; por ser clientes, con la razón siempre de nuestro lado, dentro de una gran superficie que abarca todo el mundo.
Siento la digresión, sólo quería invitaros a leer el artículo de Marías
